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25 d’abril del 2008

Lluís Llach: "neofachas como Aznar llegan al poder hablando de pureza y justicia, ¿cómo se atreven?"


Entrevista publicada a larepublica.es, el 14 de novembre de 2006.

Lluís Llach no es tan sólo un producto musical, no podemos encasillarlo tampoco en las exclusivas denuncias social y política. Pero sería injusto definirlo por aquello que no es. Lluís Llach es uno de los productos culturales más completos que hemos tenido la suerte de compartir en este país. Es un producto que ha educado y formado a muchos, con su poesía, con su palabra, con sus estilos musicales siempre inmersos en la innovación y la ruptura con lo establecido. Ha tenido siempre la palabra adecuada en el lugar preciso, pero además, siempre se ha brindado a la lucha solidaria, a la denuncia de las injusticias.

JULIO CASTRO Y ANA DELICADO | 16 11 2006

Más de dos décadas escuchándole y siguiéndole cuando se ha podido, él, en cambio cuatro décadas de profesión en los escenarios y en la discografía. Le avalan tantas cosas que es imposible enumerar todas. Baste decir que, para colmo, tras el personaje del escenario, detrás del piano, detrás del genio musical y de la dulce voz que a veces se endurece, se esconde una de las mentes más claras de nuestro cada vez más pobre panorama político. Una vez más, ahora desde nuestras páginas, y un rato antes de su despedida de los escenarios en Madrid, denuncia la situación política y social en todos los ámbitos que tocamos, y ofrece su visión particular de diversos y peliagudos asuntos. En esta despedida musical, en este traslado, esperemos que no aparque muy lejos, porque se le echará de menos.

¿Se hacen largos 40 años de giras y conciertos?

No, en absoluto. Es un trabajo muy hermoso en este aspecto. Se hacen largos los kilómetros, pero eso es normal.

Si los traducimos a términos de compromiso político, social y cultural...

Son largos, porque normalmente, cuando una persona empieza una actividad de este género a los 18 años como me pasó a mí, hay muchas posibilidades de que el sistema te vaya ganando, te vaya comprando, y resistir no es fácil. Todo te invita a la banalidad, a los laudos y festejos, y empiezas a vivir en una nube. En la música moderna pasa mucho así. Intentar mantener un cierto equilibrio personal interior que te permita durante mucho tiempo que la estética y la ética vayan juntos y equilibrados (al menos pretender, no digo que uno lo consiga), no es fácil, porque te encuentras con casas de discos, medios de comunicación que dan por hecho que lo normal es canción de consumo gilipollas y tú si no vas bien rodeado y defendido en tus parámetros interiores, es muy difícil.

¿Es compleja la complicidad con el público?

Compleja sí, pero es inexplicable. Creo que es compleja porque no tenemos buena memoria. Creo que las dos Españas existen porque el PP en menos de 10 años ha hecho resucitar las dos, así que cuando es tan fácil resucitarlas, con ocho años de gobierno y un poco más de oposición, quiere decir que las dos Españas existen. Yo diría que Madrid es el resumen de estas dos Españas, porque es una ciudad que por un lado, en sí misma, es la esencia de lo que es el poder, y por tanto hay toda una clase ligada al poder y desde hace casi siglos, y por lo tanto hay unos remanentes en estas clases políticas y administrativas que dominan el poder, muy difícil de pasarlas por encima. En el Estado español hemos tenido la mala suerte de que el poder siempre ha sido de un reaccionarismo yo diría impenitente. Somos un mal ejemplo en Europa y en el mundo. Y todo eso convive con el otro Madrid, que es el Madrid que se entronca con el Madrid progresista, con el Madrid republicano, con el Madrid antifascista y que está muy vivo. Y ese Madrid queda semioculto detrás del Madrid del poder, y yo supongo que la gente que viene a mí es de este, porque si es de otro entonces quiere decir que lo hago muy mal.

Es una gente que desde hace 40 años me ha ido aceptando y se ha ido renovando porque, no sé qué pasará, pero ayer había una mayoría de gente bastante joven y entonces dices: bueno y a esta gente, quién les ha dicho que han de venir aquí... yo supongo que es bastante complejo, para mí inexplicable, pero el único camino que veo es entroncar con esa España con grandes ansias de libertad, con tradiciones republicanas muy ahondadas, la comprensión de pluralidad aunque solo sea sospechada, de que hay cosas que no se han esclarecido aunque insistentemente les digan que hay los buenos y los malos y entiendan que puede haber matices... yo imagino que la comunicación es con este sector. Otra cosa no me explicaría.

¿Cómo está, a tu juicio, el panorama musical en nuestro país?

No está en un buen momento, entre otras cosas, porque lo primero que falla es la propia industria. La música normalmente ha sido una cultura muy industrial. No tiene que ser forzosamente así. Lo que pasa es que deja de ser industrial. La industria ha tenido siempre un soporte para vender. A partir de los años ’90, 2000, la industria se queda sin soporte. La música pasa por otros canales que la industria no domina, como Internet. ¿Qué pasa? que la industria está patas arriba. Y por lo tanto está intentando controlar el poder sobre la productividad económica del sector y al mismo tiempo ve que no hay futuro posible. Se están haciendo intentos muy astutos, como lo del i-pod de Mac, y por lo tanto la gente que empieza música actualmente lo tiene muy mal. Tiene un campo de libertad muy grande, ya que no han de tener el miedo de antes de hacer concesiones a la industria para que te hagan caso. Es igual, ahora no te hacen caso de ninguna manera fuera de que no hay interés en canales muy precisos pero ya ligados a poderes mediáticos: Prisa, El País, 40 principales, SER etc. O entras ahí, y pagas los precios que se deben de pagar por estar ahí (o en otro grupo) o no hay manera.

A nivel creativo, en los países catalanes hay mucho movimiento y a mí me parece que en el Estado también. Lo que pasa es que va por unos canales que no son los normales, a los que estábamos habituados. Es decir, no pretendas ver algo interesante en la televisión. Casi nunca ha pasado. Está todo muy confuso.

Tú supiste adaptarte a los medios electrónicos desde el principio, pero hay gente que empieza y que no tiene estas posibilidades. ¿Crees que las administraciones (que son muchas ya) hacen su trabajo?

Aquí no. Creo que la tentativa más hermosa en este aspecto se hace en Brasil. Lo hace un Ministro de Cultura que es un pirado de la música, muy progre, que tiene el permiso (si lo renombran, que no sé) de la presidencia de la República brasileña para que lleve adelante un programa de ese género. Allí se hacen cosas muy interesantes: apertura de canales de comunicación y de creación completamente distintos de los normales. Pero yo creo que, de la misma manera que el sistema que se cae está patas arriba, el sistema que están haciendo está empezando a poner sus patitas. Es una época en la que vivimos todos muy despistados. De todo lo que yo conozco (y he tenido el privilegio de que me lo explicara él) me parece que lo más interesante es lo que se hace en Brasil, que es una sociedad tan nueva, y que viene de unos problemas económicos tan inmensos, que para ellos es muy posible hacer un salto revolucionario sin tener que luchar contra las estructuras anteriores. En cambio aquí, venimos de unas sociedades más complejas, burguesas, etc., donde todo eso está no sólo controlado por la ley sino controlado por usos y costumbres sociales, y saltarse eso es mucho más difícil.

A mí me parece que en este aspecto hemos de intentar crear nuestros espacios y mirar mucho qué se está haciendo por ahí. Estamos en un momento en el que se debe apostar por la mejor idea no salga de aquí o de París. Puede salir de Sudáfrica, o de México, o de Brasil. Como puedes imaginar, hay infinidad de gente que se está haciendo esta pregunta que nos estamos haciendo nosotros. Y aquí yo creo que el poder va absolutamente despistado. Yo no he escuchado a ninguna Ministra de Cultura monárquica socialista que me dé ninguna solución o ninguna orientación, y en la Generalitat, en la Consellería de Cultura, están en un lenguaje, en este aspecto, completamente decimonónico. Están en otro sitio, se les escapa.

En torno a la política
¿Crees que las libertades ciudadanas se van incrementando con el tiempo? ¿Qué nos diría en Siset?

No, no hace falta, yo ya soy l’avi Siset, creo que estamos en una rebaja de las libertades, sobre todo mirado en macro-estructura. En el mundo, en general, hay un empobrecimiento de las libertades adquiridas. Es posible que haya poblaciones que antes no tenían esta posibilidad y ahora se les abra. Pero aquellas sociedades tenían ya espacios de libertad adquiridos, y yo creo que ahí vamos a menos. La preparación de eso viene de muy lejos. La gente piensa en Bin Laden. Yo no. Yo pienso que todo eso empieza cuando suben al poder un triunvirato que le llamo diabólico por lo papal, de Juan Pablo II, de Reagan y de Thatcher. Es una gente que lo que hace es poner las bases del neoliberalismo más bestia, la escuela famosa de Chicago, (que además dicen los economistas buenos que son los más idiotas de todos), y que a partir de ahí, ayudados por los grandes lobbies que necesitan un capitalismo salvaje y deshonesto, todo eso va haciendo un caldo de cultivo, con la retirada del socialismo, sobre todo el europeo, de contrapeso. Lo del muro de Berlín es relativo. Lo que es importante en el socialismo europeo es la rendición que hacen de cuestiones éticas y que el socialismo francés tenga que acabar con punto final, el italiano (huido en Túnez) en danzas del vientre, Papandreu por otro lado, y el Felipe González axioma de la listeza política española habiendo practicado nepotismo, terrorismo de Estado etc. Todo eso sucede en un momento muy importante en que se tenía que responder a la conformación de este neoliberalismo.

Y esta izquierda totalmente cretina, totalmente estúpida sin ningún sentido de su función histórica, lo que hace es traicionar a los aspirantes a ciudadanos de izquierda y los deja sin instrumentos ni éticos ni formales, porque lo hacen tan mal que lo que provocan es la llegada al poder de las derechas, y así pasa en toda Europa, los Berlusconi, los Aznares, los Carmanlis, los Chirac son el fruto del fracaso de esta izquierda. A veces hay fracasos electorales. Esta izquierda no sólo fracasa electoralmente sino que se queda sin moral, sin instrumentos éticos con los que luchar contra la derecha. Es por eso que fachas, neofachas como Aznar llegan al poder hablando de pureza, hablando de justicia, y dices: ¿cómo se atreven a esto, ellos que son los herederos de los embaucadores de siempre?

Se atreven, simplemente, porque la izquierda no sólo ha dejado de hacer su función, sino que ha traicionado su función. Ahí es cuando llegan los Bushes, los Berlusconi, y el neoliberalismo se impone no como una opción política sino como la única manera de tirar. Y además, no sólo eso. Además, esta izquierda está amputada por todos lados y ni tan siquiera ofrece recambios. Yo no veo ninguna izquierda que me diga que se va a acabar el latrocinio financiero que representa el movimiento libre de capitales, que puede arruinar países, que no paga impuestos, etc. No hay ni uno. Lo que hacen es la gestión de un sistema de derechas, pero de extrema derecha y el sistema económico corresponde no a una derecha moderada, corresponde a un sistema de derechas de ultraderecha. Pretenden gestionarlo siendo de izquierdas, lo pretenden gestionar con estos matices de izquierdas. Y por eso se encuentran con estas contradicciones, que al final acaban perdiendo el norte.

Pasamos tiempos aciagos por eso. Los papeles no están definidos, sino que son traicionados. Y cuando buscas la complicidad (hablo de la izquierda alternativa de poder, la izquierda más radical, la que no hace estos planteamientos es otra cosa).La cuestión política genérica está fatal.

Zapatero tiene ideas progresistas, quizá, pues sí. ¿Cómo lo hará? Pues gobernando un sistema absolutamente de ultraderecha. Si ha de contentar a los de siempre, los poderes económicos, los poderes fácticos, ¿cómo lo hará? Con matices. Vale, de acuerdo, deja casarse a los gays. Gracias Dios mío, está muy bien, es muy importante para las libertades individuales, pero a nivel de lo que es importante en política, que es el cambio de estructura para cambiar el mundo y funcionar de otra manera, es un cachondeo. Yo lo veo así.

Hablando de los conflictos internacionales más grandes, porque conflictos internacionales hay muchos, ¿cómo los ves? ¿Se agravan conflictos como el de Palestina? ¿O l’infant de Beirut sigue ahí?

Eso va mucho peor, porque yo diría que antes, lo de que la política defendía la economía, era más o menos sabido: ahora ya se sabe que la política es un instrumento de la economía, la usan los poderes económicos, y esto es aceptado así.Por lo tanto, ahora a los políticos no se les pide “altura de Estado”, visión de Estado. Y si no, no se entiende que un Bush pueda ser presidente de verdad (más allá de las pasiones sexuales personales, este señor no lo puede ser). Igual que en la vieja Europa, un Presidente del Consiglio Italiano que ha de estar continuamente haciendo leyes para no ir a prisión no sería recibido en ninguna mesa decente, etc.

Creo que la cualidad política es absurda, y entonces los lobbies, como son los grandes petroleros, los lobbies informáticos, antes encontraban gente que defendía sus intereses, pero con una cierta visión, yo qué se, un Carter... es que si me apuras, hasta los Kennedy, que representan intereses muy concretos. Es que, hasta Reagan, a ver, no hacía lo que estos.

Estos no, estos ya no han de pasar casi cuentas a ningún tipo de ética ni de moral universal, y entonces: ¿se acaba el petróleo en los próximos 50 años y...? ¡ostras! ¿cómo tenemos eso?: pues vamos allá y hostias limpias y pam, se matan los que sean.

Tenemos un problema en Israel (el Estado de Israel, porque yo no digo nunca “los judíos”) que está efectuando el escarnio más impensable que uno pueda imaginar a su propia historia: está haciendo a un pueblo que tiene a su merced lo mismo que hacían los nazis con ellos, rompiendo huesos a los jóvenes, asesinando,... esto es así, pero ¿qué hace la vieja Europa? Absolutamente nada.

Se han perdido todos los parámetros, que la política internacional, con todos los problemas que tenía de traiciones, de deshonestidades, más o menos intentaba llevar una cara limpia. Pero eso ya se acabó. Estamos en un mundo donde lo que funciona es que el que llega primero es el más fuerte. Y en esta política el mundo se puede encontrar en cualquier situación, en cualquiera. ¿Quién te dice que si Bush no ganase las elecciones no le encantaría entrar en Irán? Lo van a dejar así, y espero que el que gane no tenga ganas de entrar, pero el sentimiento de la gente de la calle es que estamos en manos de locos.

¿Los hilos de la economía, tú crees que los manejan, o más bien se les han ido las riendas?

Yo creo que los hilos de la economía manejan la política. Nosotros habíamos aprendido hace muchos años según la teoría política que la política maneja la economía en función de los intereses... Bueno, eso hoy en día es de un infantilismo tal que lo de Astérix es mucho más serio. Hoy en día esto se acabó, son los grandes poderes económicos los que se hacen servir de la política según sus intereses, y eso se ve claramente.Cuando empieza la mundialización (y yo estoy por la mundialización de la justicia y demás), se trata de las grandes multinacionales, a las que los controles estatales ya les molestan para sus asuntos, y que necesitan la explotación de los países más pobres del mundo para poder crear riqueza y demás. Y ves cómo los políticos se ponen a trabajar, a pesar de que pagan precios inmensos (chomage en Francia, aquí problemas de competitividad en el textil,...) pero es igual, porque se han de poner al servicio de las grandes empresas.

¿Qué eso nos lleva al progreso económico? Pues no lo sé, porque la distancia entre la riqueza y la pobreza es cada vez mayor; lo dicen los economistas, yo no sé, tenemos continentes enteros condenados. ¿Dónde está todo eso?Creo que la sociedad ha de intentar encontrar un punto de inflexión, y espero que todas esas reuniones que hay, el Foro de Portoalegre, Praga, Génova, lleven a algún sitio, y que algún día tengan alguna influencia y los ciudadanos nos demos cuenta de que, realmente, el poder es para nosotros, y que, por lo tanto, lo hemos de ejercer, y hemos de tomar un compromiso mucho más alto en la sociedad, y que hemos de exigir a nuestros políticos el cumplimiento de sus promesas.

Tal como lo veo, hoy es espantoso.

Zapatero: es un ejemplo majísimo, Zapatero. Es un tío bien querido por la izquierda. Con el Estatut de Catalunya: es un tío que se pasa por el forro la voluntad del 90% del Parlamento catalán, traiciona a su partido catalán, traiciona al presidente que siendo Secretario General de los Socialistas Catalanes lo hizo Secretario General del Socialismo Español, y traiciona al President de la Generalitat, que es de su partido, para poder tener el apoyo de CiU durante una legislatura, porque tiene miedo al PP, pero no tiene miedo de que Catalunya se vaya al carajo.Y claro, cuando tú ves todo eso dices: ¿fuerzas centrífugas? No, oiga, un cohete en el culo y fuera ¿me explico?. Estos son los malos cálculos que hacen los políticos, y ¿esto qué es, política de Estado o política de qué? Y cómo este señor puede, desde el talante hermoso que aparentemente tiene, hacer cosas así. ¿Cómo puede poner en juego su carrera? (porque ha ido de un pelo que la izquierda catalana en general, pierda). Y si pierde, ¿qué piensa que va a pasar con el PSC y con Catalunya?

Bueno, pues si estamos en estos niveles, y la alternativa a esto es un Bono, o un Ibarra, o un Rajoy, dices: estamos aviados, si el panorama político genérico está fatal y el nuestro también, no se puede ir así por la vida. No puedes pactar jugándote la responsabilidad de no respetar al 90% y contra tus cómplices y tu hermano fiel... y dices ¡y éste es el bueno de la película!: un bambi que se le debe ver la cola roja por aquí.

Yo creo que Zapatero es un punto de renovación que el PSOE necesitaba y por tanto estoy muy de acuerdo con que esté en el poder... dentro de las posibilidades que hay, evidentemente, si no, butifarra de pajés. Ahora, cuando le ves hacer esas cosas, dices ¿qué sentido de Estado hay? ¿A qué se juega? ¿Es que son todas pequeñas Medeas y Casandras...? ¿Están locos o qué? No se entiende.

¿Quizá están poniendo la carne en el asador en el proceso de paz de Euskadi, o es una cortina de humo...?

Perdona pero, ¿estáis locos en Madrid o qué? Para mí, el proceso de paz de Euskadi se acaba en Catalunya. ¿No os dais cuenta? Si a Catalunya desde el respeto institucional, desde el respeto a la voluntad del 90% del Parlamento, de todas las fuerzas democráticas con mucha tradición... porque todo ese follón que se monta con Esquerra Republicana: mira Esquerra Republicana era democrática cuando todos los que la critican aún iban levantando el brazo y cantando el “cara al sol”. ¡Por favor! Con presidentes mártires con luchas republicanas, con todo lo que se quiera. Si no se es capaz de respetar todo eso...

¿Cómo quieres que los representantes del aliento vasco de autodeterminación (que me parece que deben ser cercanos al 60%, más o menos) piensen que pueden discutir sobre un proceso de paz donde ellos puedan pedir sus aspiraciones? Yo creo que este es un error político inmenso. Lo que se tenía que hacer con el Estatut de Catalunya era una gran demostración de generosidad, entender que el Estado era la voluntad de los pueblos que lo componen, con los riesgos que sea (pero cuanta más generosidad menos riesgo hay, curiosamente) y hacer una Federación, una Confederación (es igual), encontrar una fórmula que permita una salida. Si Catalunya hubiese conseguido unas cotas altas de autogobierno y autodeterminación, los vascos verían una salida, pero ha sido un cachondeo: el Guerra diciendo: “¡Les hemos cortado por la mitad!”... ¿Cómo vas después a Donosti a hablar con una gente que es mucho más radical en algunos planteamientos, y que tiene sus razones históricas y sociales? Porque tienen un cuerpo social que les va detrás fantástico.

O los gobernantes del Estado son rematadamente cretinos, o ya saben desde hace mucho tiempo que ese proceso de paz no va para adelante. Porque si alguno piensa que los vascos y los partidos políticos vascos se van a conformar con algo parecido al Estatut de Catalunya... esto es un cachondeo. Cuando ahora oigo hablar a Rajoy y a Bono, digo que no puede haber proceso de paz, porque no se está a punto para la negociación.

Más allá de las cuestiones éticas, los asesinos son asesinos y se acabó. Pero más allá de eso, el tema del proceso de paz es un cachondeo desde hace muchos meses, y donde empezó es en la propuesta de Maragall: Maragall es un nacionalista enamorado de España, y eso en España no lo ha entendido nadie. Pero claro, si España no es capaz de identificar a los que la quieren, bueno, tienen un problema grande. Y Maragall es lo que proponía: consigamos un Estado plurinacional (plurinacional quiere decir plurinacional). Y a partir de un reconocimiento de la realidad nacional catalana, está la puerta abierta para conseguir algo para el País Vasco y para Galicia, y si Andalucía quiere, pues... Y lo otro es la España Castellana... o no sé... Yo me imagino a los Otegui, los Ibarretxe, discutiendo si son una “nacionalidad”.

¿Le das mucha supervivencia a este modelo de Estado?

Sí... a base de mantenerlo así, en mal estado.

¿No crees que cada vez hay más voces discordantes?

Claro. Pero es que el otro proyecto es facilísimo. A mí me dejó acongojado. El proyecto de una España plurinacional donde los pueblos puedan participar a través de unos compromisos éticos, de política internacional, de solidaridad económica, etc., pero desde la propia voluntad de cómo quiere gestionar cada uno sus propios problemas internos. Es un proyecto de futuro inmediato. No pasa nada, es el camino que está siguiendo más o menos Gran Bretaña, es el camino que viene funcionando desde hace muchos años en Alemania, y no pasa nada. ¡Es el camino de Estados Unidos! No hablemos ya de Suiza, que es el ejemplo que nadie quiere ni mirar.

Esta posibilidad existe, se propone y se le acusa de no sé qué.

Mirada hacia delante
¿Tienes en marcha alguna publicación musical antes de cerrar la puerta?

Hago las canciones nuevas, y me parece que las saco ahora en Navidad.

Decías en el concierto que casi debes acabar escondiéndote detrás del piano... Entiendo que te retiras, pero, obviamente, no te retiras para esconderte detrás del piano, ¿el compromiso político sigue ahí?

No, no, no, es que sigue en mi interior. Yo me retiro por cuestiones mucho más estéticas que no políticas. Políticas no hay ninguna. Al revés, yo por política continuaría, porque esto me permite decir las cosas que tengo ganas de decir, y denunciar las cosas que tengo ganas de denunciar, desde un sitio tan humilde como éste, que son 800-900 personas cada día. Pero yo continuaré, por eso no es: el compromiso yo creo que no es un problema de oficio, es un problema interior, porque, aunque seas un viejete con el bastoncito por un pueblecito de 300 habitantes paseándote, tú puedes tener un real compromiso con el mañana y con los sueños.

Y en los años que te quedan por delante, ¿dónde te veremos participando?

No lo sé. Porque yo quisiera romper un poco con todo lo que hago ahora. Me parece que mi reto en la vida, precisamente, es cortar, para aprender a vivir de otra manera, y yo esto no sé qué quiere decir, lo de inventar y probar. No sé si podré hacerlo, pero no quiero que los jirones hagan que lo deje a medias. No sé si podré hacerlo, si sabré hacerlo, y por lo tanto, en estos momentos no me planifico todo eso. El 25 de marzo me voy a encontrar delante de un vacío estrepitoso y voy a decidir a ver qué hago.

Y en esta despedida, ¿ves el sentimiento del público, digamos, un tanto agobiado, o crees que es una despedida más bien alegre?

Los conciertos no me los planteo desde el punto de vista nostálgico ni remotamente. Hago canciones nuevas, arreglos nuevos, no hablo de ello durante el concierto. Cuando me despido hago así con la mano [saluda], porque realmente ya lo hacía antes. Ahora digo: ¡hostia, ahora sí que va de verdad!, pero me lo planteo como un recital más, y con plenas ganas de comunicar, y de ser creativo, y de trabajar bien. Si hubiese querido hacer una despedida “melo-nostálgica”, cantaría otras canciones, evidentemente, tengo recursos para poderlo hacer, en los países catalanes, y aquí algunos. Para mí es un acto de alegría, un lujo, poder demostrar respeto a mi público, que me ha mantenido ahí a contracorriente durante 40 años.

Cuidado, que eso tiene mérito, no mío, del público. Porque si yo no hubiese tenido este público (no sé cuánta gente son) que tozudamente me ha ido comprando discos, me ha ido a ver a los recitales, hace años que yo no existiría, pero muchos, y además con razón, porque a los que tienen el poder, si les molestas, un bandazo y se acabó. Yo he podido estar encima de los escenarios por ese milagro que pasa aquí. No me ha tenido que invitar nadie. Ni el Ministerio de Cultura del PSOE (que no lo ha pensado y seguro que tiene ganas), ni el Partido Popular en Madrid me invitan. A las cinco o seis mil personas que habrán venido, poderles decir “muchas gracias”, poder decirlo antes de las “debacles”, que no sé cuando llegarán pero van a llegar, es para mí un acto de alegría, un privilegio.

Muchas gracias, Lluís, y mucha suerte.


7 de novembre del 2007

Joan Molas, les confessions d'un mànager


De tots els extres que hi ha al DVD de la pel·lícula "Llach, la revolta permanent", no us perdeu l'entrevista al que durant molts anys va ser el mànager de Llach, Joan Molas. L'home fa un balanç amb perspectiva i des de l'experiència de tot plegat, i sembla tenir ganes d'explicar moltes coses que, ves per on, tot i ser una de les persones més properes a Lluís Llach durant temps i temps, potser ningú li havia preguntat encara.

Un dels apartats de l'entrevista ho diu prou clar: "Confessions". Molas ens parla d'alguna anècdota o aspecte poc conegut de la carrera de Llach, però també parla de la feina del productor i mànager, i ho fa des d'un punt de desencís. No pas perquè Llach el "tractés" malament, sinó perquè li correspon una feina que sovint ningú et reconeix, perquè "l'artista" no ets tu si no per al qui treballes, i és el que s'endú tots els aplaudiments, reconeixements, etc. I la frase "quan més important és l'artista, menys important és la feina del mànager, perquè la feina ja ve sola" la trobo d'allò més sensata.

Molas, junt amb la seva companya Núria Batalla, van tenir un pes decisiu en l'èxit de Lluís Llach, i no només a Catalunya sinó també per a la "carrera internacional" forzosa, a l'hora de fer mans i mànigues per a que no censuressin les cançons, l'organització de concerts històrics... Després del Camp Nou, que va ser un gran somni assolit i la culminació d'una etapa, i després de moltíssimes hores i caps de setmana d'anar a remolc de l'artista (no sé com la gent pot aguantar tant en una feina com aquesta), Joan Molas va decidir deixar el management, però penso que amb molta satisfacció de tot el que havia treballat.

9 de juliol del 2007

A sac! Entrevista a la revista Enderrock, 1995


Després d'una entrevista "convencional", la revista Enderrock va fer aquest test ràpid a Lluís Llach. Apareix al número 10 de la revista, el gener - febrer de 1995.

Text: Agnès Rotger. Foto: Juan Miguel Morales.

1.- Què se n'ha fet, del teu primer piano?
És a casa del meu germà, amb els pedals i les cordes molt fotuts. És de marca desconeguda.
2.- El veurem algun dia a la subhasta d'en Jordi Tardà?
Espero que en Jordi no sigui tan sàdic.
3.- Ets tan meticulós com diuen?
No, sóc molt anàrquic.
4.- Tu que vius a la plaça Reial, què li falta i què li sobra a Ciutat Vella?
L'hi falten moltes estructures socials que permetin una vida millor a la gent que no té gaires mitjans, i li sobren misèria, pobresa, droga i policia.
5.- Quants quilòmetres hi ha entre Lluís Llach i Roda de Ter?
Zero!
6.- Què es pot fer amb el 0,7%?
Es pot fer moltíssima feina, i em sembla una lliçó de coratge i de dignitat. Encara que s'ha de continuar lluitant, el que s'ha aconseguit ja és una victòria fantàstica.
7.- Què és ser d'esquerres avui?
És un ofici molt difícil, perquè no hi ha referències. És un acte de voluntat profund, meditat i que porta moltes contradiccions.
8.- Què és ser nacionalista avui?
El mateix de sempre. Ser nacionalista vol dir defensar el dret dels pobles a ser lliures.
9.- Defensar causes perdudes no és ser una mica massoquista?
No, perquè t'ho passes molt bé! A més, totes les causes guanyades, abans han estat causes perdudes. Ja n'he vist algunes.
10.- Per exemple?
Bé, jo vaig viure 28 anys de la meva vida sota una dictadura militar, on la llibertat sexual, d'expressió, etc. eren inexistents.
11.- Ara que estan de moda les campanyes, quina en podríem organitzar?
Una campanya llarga i profunda per l'intent de la felicitat, no?
12.- Què faràs quan t'imposin una quota de bilingüisme?
Amb mi no podran!
13.- Quina ha estat la causa més estrambòtica on t'han demanat l'adhesió?
Ui! N'hi ha hagut de molt, molt, molt estranyes. D'aquelles que dubtava si era una broma o què.
14.- Epíleg d'Els Setze Jutges.
Per a mi són intocables. Només els faria pròlegs.
15.- Quina és la teva assignatura pendent en matèria musical?
Fer un musical. Espero que m'ho proposin.
16.- Qui o què són les teves muses?
Res, a mi m'agrada molt pencar. Jo subscric allò que les muses t'han de trobar treballant. Ara, quan estàs en un estat d'ànim trist o nostàlgic, tens més necessitat d'expressar-te.
17.- Quantes cartes d'amor reps?
Algunes, però no gaires. M'agradaria rebren més, i que enviessin la foto. A veure si s'animen.
18.- Vas imitar-te a tu mateix al programa "Tot per l'audiència" de TV3. Què cal fer per riure's de sí mateix?
És un exercici molt bo, enfotre's d'un mateix. Va estar molt bé donar quatre hòsties ben donades a aquesta imatge que he cuidat tant. Vaig trucar jo mateix, per anar-hi.
19.- La família Aiguader és el nou model de família catalana?
No ho sé; jo dec ser l'única persona d'aquest país que no he vist mai el "Poble Nou".

1 de maig del 2007

Entrevista publicada l’1 d’octubre de 1975 a la revista “Destino” (tercera i última part)

“Viatge a Ítaca”

- Centrémonos un poco más en “Viatge a Ítaca”, álbum del que el primer día de salir a la venta, en pleno verano, a finales de mes, que es cuando menos gasta la gente, se vendieron diez mil copias en España, cifra asombrosa. Ante todo, háblame de la canción “Ítaca”, que considero un paso trascendente, pero no definitivo y que no creo que repitas esta experiencia en la línea de poemas sinfónicos.

- Bueno, eso de poema sinfónico es una definición a la que te ves obligado para determinar de alguna forma la canción. Para mí la obra es indefinible, afortunadamente. Todo empezó hace dos años y medio, cuando leí el poema de Kavafis. Me impresionó la forma tan perfecta de decir tantas cosas en una poesía. Y la idea de Kavafis fue dándome vueltas hasta obsesionarme. De hecho todo e álbum “I si canto trist” estaba dominado por él. ¿Qué es, si no, “El jorn dels miserables”, “Si arribeu”, “Que tinguem sort”? Son, a trozos, la idea de “Ítaca”. Por fin, un día decidí musicar a Kavafis. La canción me gustaba, pero creí que debía añadirle algo más, darle una dimensión que ampliara la intemporalidad de que disfrutaba. Y quise contemporalizarla con unos versos que, al lado de los originales, eran ínfimos. Por una vez me salí de los condicionamientos habituales y rompí la barrera de los tres minutos, imposición que necesitaba superar. Y por otra parte realicé toda una necesidad creadora. Quizá nunca más haga algo igual, quizás “Ítaca” sea irrepetible. Me salió así, improvisadamente, obedeciendo a unas necesidades, y ahí está. Para unos es un pastel de nata, para mí es una necesidad satisfecha.

El Mediterráneo

- De todo el disco, a mi entender, la pieza más importante por su trascendencia y equilibrado tratamiento musical, con una belleza notable, es “Abril 74”, dedicado a la Revolución portuguesa. Este tema está tratado, al igual que una estrofa de “Ítaca”, en una línea que podríamos llamar “theodorakiana” y que arrancó en “Vaixell de Grecia”. ¿Quiere decir que estás bajo la influencia de Theodorakis?

- Bueno, más que de Theodorakis yo diría que es de la música mediterránea y que Theodorakis es su más conocido recopilador y compositor, quien ha tratado más de plasmar en una música actual el folklore y espíritu griegos. Pero esta música tiene la misma raíz que la napolitana y la mallorquina e incluso la turca. Sin concreciones, es mediterránea y me apunto a ella, porque me sale así a la hora de componer, sin preestablecer el hacerlo. Me influye el Mediterráneo, como en otro tiempo lo hizo Sudamérica y como siempre lo hizo la canción americana, la música clásica y la canción francesa.

- ¿Te consideras influenciado por lo francés?

- Sí, y mucho. Y además de forma totalmente circunstancial, como lo es el hecho de no poder oír en Verges, cuando vivía hace quince años, más emisoras de radio que las francesas, que programaban entonces incesantemente a Brassens, Brel, Ferrat, Ferré, la Piaf, Beart y otros.

- Por último, ¿cuál es tu postura ante la famosa “crítica” que se hizo a través de “Triunfo” de la “cançó” y sus personajes y que tanta indignación ha despertado en unos sectores de la “cançó” y del resto de la crítica?

- Para mí, aquel famoso artículo es un disparate. El crítico situaba ante todo como cuestiones definitivas lo que era simplemente su criterio personal. Lo considero injusto en las apreciaciones que hizo a muchos de mis compañeros, especialmente a Maria del Mar y Ovidi. Y por lo que a mí respecta he de decir que me analizaba desde un punto de vista llamémosle “musical”, cosa que no hizo con los otros, es decir, que no usaba el mismo rasero para todos, cosa discriminatoria y nada válida para un análisis comparativo. Se me acusó de no ser dodecafónico, y yo pregunto: ¿Quién es dodecafónico en la “cançó”? Nadie. ¿Por qué acusarme a mí, entonces? Se me acusó de usar armonías clásicas, cuando todos, ¡todos! los autores de la “cançó” usan armonías clásicas, cuando las usan. En fin, el artículo era de lo más desafortunado y creo que fue escrito partiendo de cuestiones y afinidades políticas y no desde un punto de vista crítico.

24 d’abril del 2007

Entrevista publicada l’1 d’octubre de 1975 a la revista “Destino” (segona part)

Rumor de un homenaje

- Semanas atrás corrió el rumor de que se organizaría un recital – homenaje a Lluís Llach, entregándote los beneficios del mismo para paliar la falta de ingresos que tienes en estos momentos. ¿Cuál es tu postura frente a esta decisión?

- Ante todo, me sorprende lo que dices: es la primera noticia que tengo. El que unos compañeros se solidaricen es algo que agradezco; tenía ya su solidaridad a través de un cambio de palabras, unas líneas o incluso un simple gesto cuando nos encontramos. Para mi, eso ya basta.

- ¿Aceptarías que se te entregasen los ingresos del recital?

- Mira, la prohibición me produce un indudable trastorno económico, pero no voy a decir que necesite de colectas públicas. En cualquier caso no quiero elucubrar ahora sobre si aceptaría o no, porque estamos hablando de situaciones hipotéticas y no quiero establecer una hipótesis sobre otra.

- ¿Piensas que, en cierto modo, puedas ser el primer afectado en una posible “caza de brujas” sobre la “cançó”?

- Si fuera yo la bruja escogida sería cuestión de manifestar públicamente que no pienso abandonar mi escoba, para así no generar falsas esperanzas.

- Hay quien piensa en la “cançó” que una prohibición, por su efecto provocativo, tiene a veces mayor poder agresivo que la propia “cançó”…

- Bueno, es nuestra pretensión utilizar la “cançó” como instrumento para constatar unas realidades cotidianas; es cierto que la prohibición da una razón más a nuestra postura, y no sólo eso, sino que la revaloriza.

Solución y evolución

- ¿Para cuándo ves las perspectivas de que se arregle esta vez tu situación?

- A mi entender, mi situación debe evolucionar, en buena lógica, según lo hagan las circunstancias políticas. Imprevisible.

- Creo que en el contenido de tu obra hay una terrible carga metafórica en la mayor parte de los textos, de forma que a veces bajo un aparente planteamiento de canción de amor se encierra una canción política. ¿Es así Lluís Llach realmente, o son las necesidades que impone el escribir dentro de las normas de un juego?

- No se me ha dado ocasión de escoger. En todo caso, no me molesta que el público de diferentes interpretaciones a una misma canción; lo que sí me preocupa en realidad, y trabajo en ello, es en la fijación de los límites de esta interpretación. De todas formas, es evidente que en este país todos somos grandes maestros en la interpretación y lectura de las líneas escondidas.

- En tu penúltimo álbum, que titulaste “I si canto trist…”, dejabas entrever un estado anímico de tristeza que en tu nuevo disco, “Viatge a Ítaca”, pareces dominar. Ya no hay aquellos ritmos vivos ni los planteamientos alegres de “Jo sé”, “Irene” y otras. ¿Realmente ha cambiado tu estado de ánimo?

- Desde mi subjetivismo, digo que no. Creo que cada etapa de mi vida artística ha producido lo que en aquel momento me ha salido, y que si bien tiempo atrás me inspiré en ritmos sudamericanos, ahora puede que casi no lo haga. Esta evolución y cambio hacia melodías más densas puede producir la sensación de tristeza; pero ¿y los textos? ¿Es triste “Ítaca”, un intento de canto al optimismo vital? ¿Lo es “A força de nits”? Claro que comienzo diciendo “A força de nits m’estimo la vida”. La primera impresión que puede producir es de tristeza, pero luego digo “a força de nits invento les albes”. Hay un canto a la esperanza como en muchas otras canciones. No hay que olvidar, por otra parte, que parto de unas circunstancias que me rodean y que, desde luego, no pueden provocar directamente un estado de alegría. Sin embargo, la presencia de la esperanza y el optimismo está muy presente en mi obra actual.

22 d’abril del 2007

Entrevista publicada l’1 d’octubre de 1975 a la revista “Destino” (primera part)

Lluís Llach: la “cançó” que no canta

J. Moya – Angeler

La “cançó” anda recibiendo últimamente fuertes bandazos, y a la vista y consideración de todos están las prohibiciones que se han acumulado últimamente sobre buena parte de sus intérpretes: suspensión de nuevas ediciones de las “Sis hores”, falta de permisos para que Ramón Muntaner y otros actúen en algunos casos y, sobre todo, esos cuatro meses de “paro forzoso” que pesan ya sobre Lluís Llach desde que dijo, en el escenario del Palau de la Música, cuando el público le pedía un “bis”: “Soy el primero en extrañarme, pero aquí dentro me han dicho que no puedo cantar ninguna canción más”.

“Ejercer libremente el trabajo”

Lluís Llach está en estos momentos repitiendo la operación que en 1971 puso en marcha: preparar las maletas para actuar en el extranjero, toda vez que aquí le resulta imposible. Entonces se dirigió a París, donde debutó, y ahora va a hacerlo a Sudamérica, con un importante paréntesis de seis recitales en el Théâtre de la Ville en París. Antes de partir, el principal afectado por el “cerrojazo a la cançó” se ha prestado al diálogo sobre el tema.

- ¿Cuál es tu postura, en estos momentos, frente a la prohibición?

- De momento recurriré por la multa que se me impuso de cien mil pesetas. De todas formas, mi reacción es tranquila y serena: creo que el que se me prohíba entra dentro de la normalidad del país. Es algo que comencé a prever en 1967 y que ya en 1968 comenzó con “L’estaca”.

- En otras ocasiones han intentado el diálogo con la Administración y se han solucionado, aunque muy lentamente, los problemas. ¿Ha habido esta vez diálogo o explicaciones por alguno de los lados?

- No, porque pienso que de esta situación yo no soy el responsable y por lo tanto no tengo que dar explicaciones. No creo haber hecho en absoluto nada malo y por lo tanto no he de justificarme o pedir perdón a nadie. Las explicaciones tendrían que darse desde donde se originó la prohibición.

La radicalización

- Siempre he pensado que había una desproporción entre lo que cantas y las medidas que se aplicaban a tu caso. ¿No crees tú también que hay un error de apreciación al prohibirte? En una palabra, ¿que no eres “peligroso”?

- Si yo me considerase “peligroso” procuraría no salir de casa y evitar hacer algo que incidiera en la sociedad. Ahora bien, si soy o no peligroso para mis censores es algo que depende de sus cálculos y apreciaciones.

- Las sucesivas prohibiciones de muchas de tus canciones, sumadas a los “paros forzosos”, ¿han radicalizado cada vez más tus posturas, toda vez que disminuye el porcentaje de canciones de amor en tus nuevas producciones?

- No me radicalizo ni más ni menos por el hecho de prohibirme; las prohibiciones me afectan pero no provocan reacciones especiales. Sigo en mi línea, evolucionando dentro de ella pero sin más radicalizaciones que mantenerme en el enfoque e ideología de los cuales partieron las canciones por las que comenzaron los vetos hace seis años y las que pudiera producir mi evolución humana particular. Quien puede radicalizarse con estos hechos es el público que se exclama y se conciencia cada vez más cuando tiene noticia de una prohibición.